Copias de seguridad: qué cubren las del servidor y por qué necesitas la tuya
Las copias del servidor cubren el accidente de ayer. No cubren el desastre que empezó hace un mes ni la pérdida de la cuenta entera. Qué hacen, qué no, y qué añadir por tu parte.

Todos los planes llevan copias de seguridad automáticas y puedes restaurarlas tú desde el panel, sin abrir un ticket ni esperar a nadie. Dicho eso, esa copia no te cubre de todo, y la diferencia entre lo que cubre y lo que no es exactamente donde la gente se lleva el disgusto.
Qué hacen las copias de seguridad del servidor
- Se hacen solas, todos los días, sin que tengas que acordarte.
- Guardan los últimos siete días, así que puedes volver a cualquiera de ellos.
- Incluyen archivos de la web, bases de datos y cuentas de correo.
- Restauras tú, desde el panel. Todo, o solo un archivo suelto, o solo una base de datos.
- Viven fuera de la máquina que sirve tu web, que es la única forma de que una copia sirva de algo.
Con eso está cubierto el caso más común con diferencia: alguien tocó algo ayer, se rompió, y hay que volver al estado de antes.
De qué NO te protegen
Aquí está lo importante.
Del desastre que lleva semanas ocurriendo
Si tu web se infectó hace un mes y no te diste cuenta, las siete copias disponibles tienen la infección dentro. No falta la copia: sobra el problema en todas ellas. Es el caso más frecuente y el más doloroso, porque el instinto —«restauro y ya está»— no funciona.
Lo mismo con contenido: un artículo o un producto borrado por error hace tres semanas ya no está en ninguna copia.
De perder la cuenta entera
Si por lo que sea se cierra tu cuenta de alojamiento —un impago que no viste, un cambio de proveedor mal hecho—, las copias asociadas a esa cuenta se van con ella. Una copia que depende del mismo proveedor que aloja tu web no es independiente de él.
De lo que nunca estuvo en el servidor
Si tu correo está configurado como POP y se descarga al ordenador borrándose del servidor, en el servidor no hay nada que copiar. Es una sorpresa desagradable muy habitual, y se evita usando IMAP.
⚠️ El plugin de copias que guarda en tu propio hosting
Este apartado es el más importante del artículo, porque es el error que más vemos y el que peor acaba.
Hay plugins de WordPress que hacen copias y las dejan en el mismo alojamiento, en una carpeta dentro de tu web. Parece cómodo y es un error por tres motivos independientes, y basta uno para descartarlo:
- Necesitas el doble de espacio del que ocupas. Cada copia pesa aproximadamente lo que pesa tu web, y el plugin va acumulando. Contratas un plan que te sobraba y a los tres meses estás al límite, con la web dando errores por falta de espacio. El problema que aparece no es «me falta sitio»: es que dejan de entrar correos y de guardarse pedidos, y cuesta relacionarlo con la causa.
- Si te entran, se llevan también la copia. Y lo habitual es que entren justo por ahí: por un plugin desactualizado. Quien accede al directorio de tu web accede a la carpeta de copias, que está dentro. Te quedas sin web y sin con qué recuperarla — el único momento en que una copia de verdad importa.
- Una copia en el mismo sitio no es una copia. Es la misma regla de siempre: si el problema afecta a la cuenta —un borrado, un cierre, un disco— se lleva las dos a la vez.
Qué hacer en su lugar
Si quieres una copia propia gestionada desde WordPress, que el plugin la envíe fuera: Google Drive, Dropbox, OneDrive o cualquier almacenamiento externo. Casi todos los plugins de copias lo permiten, y es la diferencia entre tener una copia y creer que la tienes.
Con eso cumples las tres cosas a la vez: la copia no ocupa tu espacio, no está donde el atacante, y no depende de tu proveedor.
Y si el plugin ya ha estado guardando en local, entra a mirar cuánto ocupa esa carpeta antes de seguir leyendo. Es una sorpresa frecuente.
La regla que usa todo el mundo que ha perdido datos alguna vez
Se llama 3-2-1 y es fácil de recordar: tres copias de lo que te importa, en dos soportes distintos, con una de ellas fuera de tu control habitual. La recomienda el INCIBE en su guía de copias para empresas, y con ella prácticamente cualquier organismo que publique sobre esto.
Traducido a una pyme con una web, sin montar nada complicado:
- La copia diaria del servidor. Ya la tienes, no hay que hacer nada.
- Una copia mensual completa descargada a un disco tuyo o a un almacenamiento en la nube distinto. Con doce al año cubres el caso del desastre antiguo.
- Una copia antes de cada cambio grande: actualizar la plataforma, cambiar de plantilla, tocar el funcionamiento de la tienda.
Y una cuarta que no es una copia pero vale por tres: probar de vez en cuando que se puede restaurar. Una copia que nunca se ha abierto no es una copia, es una suposición. Basta con descargar una, descomprimirla y comprobar que dentro está lo que crees que está.
Cómo descargar la tuya
Desde cPanel → Copias de seguridad puedes generar y descargar:
- una copia completa de la cuenta —incluye correo y configuración, es la que sirve para reconstruirlo todo—,
- solo el directorio de la web,
- solo una base de datos.
Si tienes muchos datos, hazlo fuera de horas: generar la copia consume recursos y con la web a pleno rendimiento se nota.
⚠️ Y guárdala donde no dependa de una sola persona. Una copia en el portátil de quien lleva la web es exactamente el mismo problema con otro nombre.
Cuánto ocupa esto y cuánto cuesta
Una duda razonable antes de ponerse: una web corporativa normal, con su base de datos y sus imágenes, suele ocupar entre unos cientos de megas y dos o tres gigas comprimida. Doce copias mensuales de eso caben de sobra en cualquier disco externo barato o en el espacio gratuito de casi cualquier servicio de nube.
Las tiendas con catálogo grande y las webs con años de archivos subidos son otra cosa, y ahí conviene separar: una copia de la base de datos cada mes —que es pequeña y es donde están los pedidos y los clientes— y una copia completa cada seis meses.
El error más caro que vemos
Descubrir un problema, entrar en pánico y restaurar encima sin guardar antes el estado actual. Si la restauración no era la correcta —fecha equivocada, copia que ya tenía el problema— ya no hay vuelta atrás: te has llevado por delante lo que había, incluido lo bueno.
Antes de restaurar nada, genera una copia del estado actual aunque esté roto. Cuesta unos minutos y te deja probar dos o tres fechas hasta dar con la buena.
El segundo error más caro
Restaurar la web entera cuando lo que falla es un archivo. Si se corrompió una imagen o alguien borró una plantilla, restaurar todo el sitio devuelve también los pedidos, los comentarios y los formularios recibidos desde entonces al estado de aquel día. En una tienda eso significa perder ventas registradas. Restaura lo mínimo que arregle el problema, no lo máximo que tengas a mano.
Un caso real de por qué esto importa
El patrón se repite: una web de una gestoría empieza a ir rara un lunes. Se mira el martes, se restaura la copia del domingo y sigue rara. Se prueba con la del sábado y con la del viernes, y lo mismo. Al final resulta que el problema entró tres semanas antes por un plugin sin actualizar, y ninguna copia disponible es anterior a eso.
Con una copia mensual descargada, eso se resuelve en una hora volviendo a la del mes anterior y actualizando lo que faltaba. Sin ella, hay que limpiar la infección a mano archivo por archivo, y eso son días.
Qué hacer ahora mismo, en cinco minutos
- Entra en cPanel y genera una copia completa. Descárgala.
- Ábrela y comprueba que dentro está la base de datos y la carpeta de la web.
- Ponte un recordatorio mensual para repetirlo.
Con eso pasas de tener una sola red a tener dos, y la segunda no depende de nadie más que de ti.
Si tienes que restaurar y no lo tienes claro, llámanos antes de tocar nada. Es de las pocas cosas en las que equivocarse tiene mal arreglo.