SAS (Serial Attached SCSI) es una tecnología de transferencia de información punto a punto que se creó para solucionar alguno de los inconvenientes de su predecesora: SCSI.
Tiene todas las ventajas que hicieron de SCSI la reina indiscutible en el entorno empresarial de los servidores, y mejora la velocidad de transferencia (3Gbps nominales y se espera que pueda alcanzar 6Gbps para el año 2009).
Como SCSI, SAS se diseñó pensando en sistemas más intensivos de lectura/escritura y que requieran tiempos de acceso muy rápidos y lecturas o escrituras aleatorias. Los discos giran a 15000 rpm frente a las 7200 de los discos SATA.
Sus principales ventajas son las siguientes: